martes, 20 de octubre de 2009

La Tecnología 'Empelotudece'

Estar en el 2009 implica que... 1. Accidentalmente tecleas tu password en el microondas. 2. Ya no has jugado solitario con cartas verdaderas en años. 3. Tienes una lista de 15 números telefónicos para ubicar a tu familia de sólo 3 miembros. 4. Le envías un e-mail al que se sienta junto a ti. 5. La razón que tienes para no estar en contacto con tu familia es porque ellos no tienen correo electrónico. 6. Te quedas atorado en el tráfico y usas tu celular para ver quién esta en tu casa 7. Cada comercial de la televisión tiene su página de Internet en la parte de abajo. 9. Salir sin celular, el cual no habías tenido los primeros 20 años, te hace entrar en pánico y regresar por él. 10. Te levantas en la mañana y te conectas antes de tomar tu café. 11. Ya no cuentas chistes... ahora le das REENVIAR. 12. Estas mirando alrededor para que nadie te vea que estas sonriendo como estúpido enfrente de tu pc. 13. Peor que eso, ya sabes perfectamente a quien le vas a enviar este correo. 14. Estas tan idiotizado leyendo que no te fijaste que faltó el número 8 en esta lista. 15. Y ahora te regresaste para ver efectivamente que no está el número 8. (otra vez eres un pelotudo). 16 Y ahora te estás riendo de ti mismo. ¿por qué será? (pss pss.. por pelotudo ). 17. Y no digas que no!!! ... hazle pasar un momento divertido a tus amigos,reenvíalo y si no lo haces te cagará una paloma...
Colaboración del siempre creativo y sereno Eduardo Díaz

viernes, 16 de octubre de 2009

Nada es incurable

Mi historia empieza el 10 de Marzo de 1981. Ese día realmente cambió mi vida; Nunca lo olvidaré. Me estrellé con mi avioneta. Terminé en el hospital totalmente paralizado. Mi médula espinal estaba aplastada, me había roto la primera y segunda vértebras cervicales, había perdido el reflejo de tragar, no podía comer ni beber, mi diafragma estaba destrozado, no podía respirar. Lo único que podía hacer era parpadear. Por supuesto, los médicos me dijeron que si sobrevivía sería como un vegetal el resto de mi vida. Lo único que podía hacer era abrir y cerrar los ojos. Esa era la imagen que tenían de mí, pero no me importaba lo que pensaran. Lo que me importaba era lo que yo pensaba. Me visualicé volviendo a ser una persona normal, saliendo por mi propio pie del hospital. Lo único que tenía para trabajar era mi mente. Y con tu mente puedes volver a unir las cosas de nuevo. Estaba con una respiración asistida y me dijeron que nunca podría volver a respirar por mi mismo, porque mi diafragma estaba destrozado. Pero una vocecita me decía: “respira, respira hondo”. Al final me la quitaron. No pudieron dar ninguna explicación. Yo no podía permitir que entrara en mi mente nada que pudiera distraerme de mi meta o de mi visión. Me había propuesto la meta de salir del hospital por mi propio pie para Navidad y lo conseguí. Salí del hospital caminando, me dijeron que no era posible. Ese día jamás lo olvidaré. Si puede servir de algo a las personas que en estos momentos están sufriendo, si quisiera resumir mi vida y decirles lo que pueden hacer, usaría esta breve frase: “El hombre se convierte en lo que piensa”. Morris Goodman Escritor y Orador Internacional
A Morris Goodman se le conoce como “El Hombre Milagro”, su historia muestra el insondable poder y el ilimitado potencial de la mente humana. Morris conocía el poder que había dentro de él para conseguir lo que había elegido pensar. Su historia ha inspirado a miles de personas a pensar, imaginar y sentir para recuperar su salud. Transformó el mayor reto en el mayor regalo de su vida. (Extraído de “El Secreto” , escrito por Rhonda Byrne) Colaboración de nuestro querido Walter Bazalar, Dios te bendiga.

miércoles, 7 de octubre de 2009

Un simple gesto

Un día Mark caminaba a casa desde la escuela, cuando notó que un muchacho que iba delante tropezó y tiró todos los libros que cargaba, junto con dos sacos de lana, un bate de béisbol, un guante y una pequeña grabadora. Mark se arrodilló y ayudó al muchacho a recoger todos los artículos que estaban regados. Puesto que iba por el mismo camino, le ayudó a llevar parte de la carga. Mientras caminaban, Mark descubrió que el chico se llamaba Bill; que le encantaban los juegos de video, el béisbol y la historia; que tenía muchos problemas con las demás materias; y que hacía poco tiempo había terminado con su enamorada.

La casa a la que llegaron primero fue la de Bill, y este invitó a Mark a tomar un refresco y a mirar un poco de televisión. La tarde transcurrió placenteramente, rieron y conversaron un poco, y después Mark se fue a casa. Continuaron viéndose en la escuela, y almorzaban juntos de vez en cuando. Luego terminaron el ciclo básico. Finalizaron en el mismo colegio de secundaria, en el que habían tenido breves contactos a través de los años. Entonces llegó el tan esperado último año, y tres semanas antes de graduarse, Bill preguntó a Mark si podían conversar.

Bill le recordó el día que se habían conocido, hacía algunos años:

-¿No te has preguntado por qué yo llevaba tantas cosas a casa ese día?- preguntó Bill -. Como ves, limpié mi casillero porque no quería dejar ese desorden a otro. Había escondido algunas pastillas de dormir de mi madre, e iba a casa a suicidarme. Pero después de pasar algún tiempo juntos hablando y riendo, me di cuenta de que si me hubiera suicidado hubiera perdido esos momentos, igual que muchos otros que tendría en el futuro. Como ves Mark, cuando recogiste mis libros ese día hiciste mucho más. Salvaste mi vida.

(Recopilado de “Sopa de Pollo para el alma”, escrito por Jack Canfield)

Estimada colaboración de un amigo entrañable, Walter Bazalar

jueves, 1 de octubre de 2009

Disfruta de la vida

Hay tantas cosas para gozar y nuestro paso por la tierra es tan corto, que sufrir es una pérdida de tiempo.

Tenemos para gozar del frío del invierno y las flores de la primavera, el chocolate de la Ibérica, el pan francés, el jamón serrano, los tacos mexicanos, el vino español, las olas en verano y la selva del amazonas. Gritar con el fútbol de los brasileños, conversar con mate argentino, reir en las parrillas con los amigos, un buen mojito y los juegos de dominó.

Disfruta de Las Mil y Una Noches, el Quijote, Cien años de soledad, los boleros de Manzanero y las poesías de Vallejo y Quevedo; ser universal con la música de Mozart, Beethoven, los violines de Pagannini, las pinturas de Caravaggio, Rembrandt, Velázquez, Picasso, Miguel Angel. Ser humano con las canciones de Silvio y Mercedes. Sentir como un niño ante Dios en su magnífico universo.

Dsfruta una buena pasta y un suculento ceviche, el pisco y el brandy, entre tantas maravillas.

Hay que disfrutar de las rodillas llenas de hijos y llenar de besos las manos de la mujer que sueña contigo.

Hay tantas cosas para gozar y nuestro paso por la tierra es tan corto, que sufrir es una pérdida de tiempo.

miércoles, 30 de septiembre de 2009

Como se mide la vida

La vida:

Se mide según a quién amas y según a quién dañas.

Se mide según la felicidad o la tristeza que proporcionas a otros.

Se mide por los compromisos que cumples y las confianzas que traicionas.

Se mide por el sabor de boca que dejas a los demás con tu presencia y con tus comentarios.

Se trata de lo que se dice y lo que se hace y lo que se quiere decir o hacer, sea dañino o benéfico.

Se trata de los juicios que formulas, y a quién o contra quién los comentas.

Se trata de a quién no le haces caso o ignoras intencionalmente.

Se trata de los celos, del miedo, de la ignorancia y de la venganza.

Se trata del amor, el respeto o el odio que llevas dentro de tí, de cómo lo cultivas y de cómo lo riegas.

Pero por la mayor parte, se trata de sí usas la vida para alimentar el corazón de otros.

Tú y solo tú escoges la manera en que vas a afectar a otros y esas decisiones son de lo que se trata la vida…

La vida será contigo tan justa como lo eres con los demás.

Hacer un amigo es Fácil.

Pero la vida habla de ti, por aquellos amigos que fielmente supiste conservar.

Por aquellos a los que te supiste entregar sin exigencias.

Aquellos que cuando no estás…lloran tu ausencia.

Buen día!!!!!...

martes, 29 de septiembre de 2009

Leyenda Árabe

Dice una linda leyenda árabe que dos amigos viajaban por el desierto y en un determinado punto del viaje discutieron. El otro, ofendido, sin nada que decir, escribió en la arena: HOY, MI MEJOR AMIGO ME PEGÓ UNA BOFETADA EN EL ROSTRO. Siguieron adelante y llegaron a un oasis donde resolvieron bañarse. El que había sido abofeteado y lastimado comenzó a ahogarse, siendo salvado por el amigo. Al recuperarse tomó una navaja y escribió en una piedra: HOY, MI MEJOR AMIGO ME SALVO LA VIDA. Intrigado, el amigo preguntó: ¿Por qué después que te lastimé, escribiste en la arena y ahora escribes en una piedra? Sonriendo, el otro amigo respondió: "Cuando un gran amigo nos ofende, deberíamos escribir en la arena donde el viento del olvido y el perdón se encargarán de borrarlo y apagarlo; por otro lado, cuando nos pase algo grandioso, deberíamos grabarlo en la piedra de la memoria del corazón donde viento ninguno en todo el mundo podrá borrarlo".

martes, 22 de septiembre de 2009

Cuando creías que...

Cuando creías que yo no te estaba mirando....

...te vi colgar mi primer dibujo en la heladera y corrí

a hacer otro...

Cuando creías que yo no te estaba mirando...

...te vi poner alimento en la tacita del gato y aprendí

que es bueno cuidar a los animales...

Cuando creías que yo no te estaba mirando...

...vi lágrimas salir de tus ojos y aprendí que algunas

veces las cosas duelen, pero que está bien llorar...

Cuando creías que yo no te estaba mirando...

...te vi hacer mi postre favorito y aprendí que las cosas

pequeñas son las que hacen la vida especial....

Cuando creías que yo no te estaba mirando...

...te escuché hacer una oración y supe que hay un Dios

al que siempre puedo acudir y aprendí a confiar en El

Cuando creías que yo no estaba mirando...

...te sentí darme el beso de las buenas noches y me sentí

amado y protegido...

Cuando creías que no te estaba mirando...

...te vi dar de tu tiempo y tu dinero para ayudar a gente

que no tenía nada y aprendí que los que tienen deben

ayudar a los que no tienen.

Cuando creías que no te estaba mirando...te vi cuidar

nuestra casa y a nosotros y aprendí que debemos cuidar

de lo que nos ha sido dado.

Cuando creías que no te estaba mirando...

...aprendí de ti las lecciones de la vida que necesitaba :

como ser una persona buena y productiva...

como decir “mucho” con tan sólo una sonrisa…

...te miré y quise decirte…

GRACIAS POR TODAS LAS COSAS QUE VI

CUANDO CREÍAS QUE YO NO TE ESTABA MIRANDO”.

No nos olvidemos…

TODOS NOSOTROS

PADRES, ABUELOS, HERMANOS, TIOS, AMIGOS…etc.

INFLUIMOS EN LA VIDA

DE LOS NIÑOS QUE TENEMOS

A NUESTRO ALREDEDOR

Aunque pensemos

que no nos están mirando…

viernes, 18 de septiembre de 2009

En defenza de la tristeza (como en pocos artículos, César HIldebrant, desconjela en algo su humanidad)

A los idiotas que inventaron la revolución industrial se les ocurrió hace muchos años desprestigiar a la tristeza. O sea que podías ser proxeneta, mercenario, pirata, esclavista o asesino; lo que no podías ser era ser (a veces) triste. La gente huía de los tristes porque suponía –y con razón- que la tristeza era una señal de desadaptación. Nada más calumniado, desde entonces, que la tristeza. Contra ella han librado campañas demoledoras desde hace 300 años, pero ninguna como la que libraron, en las últimas décadas, los jefazos de las corporaciones, los neocon y su corte de violentos fronterizos, el departamento de mercadotecnia de Monsanto, la televisión de los rufianes. Es que la tristeza no es capitalista. En cambio, si prescindes de toda tristeza Hollywood te parecerá una maravilla y la moda de la casa Versace un arcoiris y hasta Obama te parecerá un profeta disfrazado de rey mago. Y, sin embargo, a pesar de tantas difamaciones, una cierta tristeza de fondo suele ser hija de la lucidez. Jamás he visto a una persona sabia que no tenga una pincelada de tristeza. No hablo, claro, de la tristeza cursi y con tundete de jarana. No hablo de la tristeza que paraliza y que inutiliza. Hablo de ese halo fino que procede de la conciencia de la muerte. Y que vuela al lado del águila mayor, que es la idea de lo absurdo. Para exterminar a la tristeza crearon fábricas argentinas de psicoanalistas (los hay también muy buenos), submarinos de fenobarbital, obleas de serotonina y/o dopamina, y, más radicalmente, una Disneylandia hecha de puro litio fluorescente. Persiguen a los tristes en este mundo donde Ricky Martin ha sido el logotipo de la vitalidad. Los abalean con píldoras, consejos, fórmulas magistrales, flores de Bach (cuando las únicas flores de Bach son sus suites para viola). Les temen y les quitan el empleo. Porque los tristes son una pelusa en ese mecanismo que no puede chistar ni chirriar. Son la nube negra en el cielo pintado por los escenógrafos de Mobil Oil. Son la presa que no se deja cazar, el borbotón de vida que no pudo embotellarse. Se odia a la tristeza en este mundo donde el Éxtasis entona, la cocaína anima, la marihuana rima y la guerra se prepara en los países que ya la perdieron. Todo se tolera excepto la tristeza. Desacredita la tristeza porque mancha el curriculum vitae y te puede sacar del fiero mercado en el que toda duda es sospechosa y toda pregunta en torno al asesinato que vas a cometer te descalifica. Por todo eso y por muchas otras razones yo amo la tristeza desensillada y simple, pura y desvergonzada, mundial y necesaria si quieres demostrarte que estás vivo. Repito: no hablo de una tristeza crónica que te paralice sino aquella ráfaga de tristeza que te recuerde tu humanidad, los hijos que vuelan, el parecido con la gotera que puede tener el tiempo y el paso de los días enroscados.

Para entender...

Para entender el valor de 10 años,

pregúntale a una pareja recién divorciada.

Para entender el valor de 5 años,

pregúntale a un recién graduado.

Para entender el valor de 1 año,

pregúntale a un estudiante

que fracasó en su examen final.

Para entender el valor de 9 meses,

pregúntale a una madre que acaba de

dar a luz.

Para entender el valor de 1 mes,

pregúntale a una madre

que acaba de dar a luz un bebé prematuro.

Para entender el valor de 1 semana,

pregúntale a un editor de un periódico semanal.

Para entender el valor de 1 minuto,

pregúntale a alguien que ha perdido el tren,

el autobus o un avión.

Para entender el valor de 1 segundo,

pregúntale a alguien que haya sobrevivido

a un accidente.

El tiempo no espera por nadie.

Atesora cada momento que tienes.

Lo apreciarías más si lo compartes con ese ser especial.

Porque…

para entender el valor de un amigo o

un ser querido, basta con PERDERLO.

La vida no será la fiesta que todos deseamos, pero mientras estemos aquí, debemos bailar.”

martes, 15 de septiembre de 2009

Pisco y limones

Esto debería estar pegado en el espejo de tu baño donde lo puedas leer todos los días. Tal vez no lo sepas, pero es 100 % verdad.
1 Hay al menos 2 personas en este mundo que se morirían por ti. 2 Al menos 15 personas en este mundo te quieren de alguna forma. 3 La única razón por la que alguien te odiaría es porque quiere ser como tú. 4 Una sonrisa tuya le trae felicidad a todos, hasta a los que no les caes bien. 5 Todas las noches, alguien piensa en ti antes de irse a dormir. 6 Eres el mundo para alguien. 7 Eres una persona especial y única. 8 Alguien, que tú no sabes que existe, te ama. 9 Cuando cometes un error muy grande, algo bueno sale de eso. 10 Cuando pienses que el mundo se ha vuelto contra ti, míralo de otra manera. 11 Siempre acuérdate de los cumplidos que recibas. Olvida los comentarios ofensivos. Si eres un buen amigo, recomienda esto a todos. Los grandes amigos no se pierden en pequeñas disputas; si se pierden, es porque no eran amigos… y mucho menos grandes. Y siempre recuerda que cuando la vida te traiga limones… Haste un Pisco Sour…

viernes, 11 de septiembre de 2009

Aprendi que...

De una forma positiva, aprendí que no importa lo que pase, o que tan ruin parezca el día de hoy, la vida continúa, y mañana será mejor.

Aprendí que se puede conocer bien a una persona, por la forma como ella afronta tres cosas : un día lluvioso, un equipaje perdido y las series de luces de un árbol de navidad que se enredan.

Aprendí que, no importa el tipo de relación que tengas con tus padres, sentirás la falta de ellos cuando partan.

prendí que “ saber ganarse " la vida no es la misma cosa que “ saber vivir ".

Aprendí que la vida a veces nos dá una segunda oportunidad.

Aprendí que vivir, no es solo recibir, es también dar.

Aprendí que si buscas la felicidad, para tí... ella te elude. Pero, si concentras tu atención en la familia, los amigos, y en las necesidades de los otros, en el trabajo y procuras hacer lo mejor, la felicidad misma va a tu encuentro.

Aprendí que siempre que decido algo con el corazón abierto... generalmente acierto.

Aprendí que cuando siento dolor, no es preciso ser un dolor para otros.

Aprendí que diariamente necesito acercarme y tocar a alguien. Las personas gustan del contacto humano, tomar una mano, recibir un abrazo afectuoso, o simplemente una palmada amigable en la espalda.

Aprendí que aún tengo mucho que aprender...

Tal vez por todo eso, sería bueno que compartieras este mensaje a tus amigos. A veces ellos necesitan de algo para iluminar su día.

Las personas se pueden olvidar lo que tú les dices...

Pueden olvidar lo que tú hayas hecho...

Pero nunca olvidarán como tú las hiciste sentir.

jueves, 10 de septiembre de 2009

De una forma positiva, aprendí que no importa lo que pase, o que tan ruin parezca el día de hoy, la vida continúa, y mañana será mejor.

Aprendí que se puede conocer bien a una persona, por la forma como ella afronta tres cosas : un día lluvioso, un equipaje perdido y las series de luces de un árbol de navidad que se enredan.

Aprendí que, no importa el tipo de relación que tengas con tus padres, sentirás la falta de ellos cuando partan.

prendí que “ saber ganarse " la vida no es la misma cosa que “ saber vivir ".

Aprendí que la vida a veces nos dá una segunda oportunidad.

Aprendí que vivir, no es solo recibir, es también dar.

Aprendí que si buscas la felicidad, para tí... ella te elude. Pero, si concentras tu atención en la familia, los amigos, y en las necesidades de los otros, en el trabajo y procuras hacer lo mejor, la felicidad misma va a tu encuentro.

Aprendí que siempre que decido algo con el corazón abierto... generalmente acierto.

Aprendí que cuando siento dolor, no es preciso ser un dolor para otros.

Aprendí que diariamente necesito acercarme y tocar a alguien. Las personas gustan del contacto humano, tomar una mano, recibir un abrazo afectuoso, o simplemente una palmada amigable en la espalda.

Aprendí que aún tengo mucho que aprender...

Tal vez por todo eso, sería bueno que compartieras este mensaje a tus amigos. A veces ellos necesitan de algo para iluminar su día.

Las personas se pueden olvidar lo que tú les dices...

Pueden olvidar lo que tú hayas hecho...

Pero nunca olvidarán como tú las hiciste sentir.

Aprendi que...

De una forma positiva, aprendí que no importa lo que pase, o que tan ruin parezca el día de hoy, la vida continúa, y mañana será mejor.

Aprendí que se puede conocer bien a una persona, por la forma como ella afronta tres cosas : un día lluvioso, un equipaje perdido y las series de luces de un árbol de navidad que se enredan.

Aprendí que, no importa el tipo de relación que tengas con tus padres, sentirás la falta de ellos cuando partan.

prendí que “ saber ganarse " la vida no es la misma cosa que “ saber vivir ".

Aprendí que la vida a veces nos dá una segunda oportunidad.

Aprendí que vivir, no es solo recibir, es también dar.

Aprendí que si buscas la felicidad, para tí... ella te elude. Pero, si concentras tu atención en la familia, los amigos, y en las necesidades de los otros, en el trabajo y procuras hacer lo mejor, la felicidad misma va a tu encuentro.

Aprendí que siempre que decido algo con el corazón abierto... generalmente acierto.

Aprendí que cuando siento dolor, no es preciso ser un dolor para otros.

Aprendí que diariamente necesito acercarme y tocar a alguien. Las personas gustan del contacto humano, tomar una mano, recibir un abrazo afectuoso, o simplemente una palmada amigable en la espalda.

Aprendí que aún tengo mucho que aprender...

Tal vez por todo eso, sería bueno que compartieras este mensaje a tus amigos. A veces ellos necesitan de algo para iluminar su día.

Las personas se pueden olvidar lo que tú les dices...

Pueden olvidar lo que tú hayas hecho...

Pero nunca olvidarán como tú las hiciste sentir.

martes, 8 de septiembre de 2009

El Plato de madera

Un señor de edad fué a vivir con su hijo, su nuera y un niñito de cuatro años de edad. Las manos del viejo ya estaban temblorosas, su vista empañada de cansancio y sus pasos vacilantes.

La familia comía reunida en la mesa. Pero, las manos temblorosas y la vista falla del abuelo lo traicionaban a la hora de comer. Los granos rodaban de su plato y caían al suelo. Cuando tomaba el vaso, la leche era derramada en el mantel de la mesa. El hijo y la nuera se irritaban sin control, por el “ desastre ”.

Debemos hacer algo respecto a papá ", dijo el hijo. “ Ya es demasiada leche derramada, ruido de gente comiendo con la boca abierta y comida tirada por el suelo ”.

Entonces, ellos decidieron colocar una pequeña mesa en un rincón de la cocina. Allí, el abuelo comía solito, mientras el resto de la familia tomaba sus alimentos en la mesa, con satisfacción.

Desde que el viejo quebrára uno o dos platos, su comida ahora era servida en un platón de madera.

Cuando la familia miraba hacia el abuelo sentado allí solito, a veces él tenía lágrimas en sus ojos. Aún así, las únicas palabras que le decían eran reprimiendas ásperas cuando él dejaba un cubierto o comida caer al suelo.

El pequeño de 4 años de edad veía todo en silencio. Una noche, antes de cenar, el papá percibió que el pequeño estaba en el suelo, manejando pedazos de madera.

Él preguntó delicadamente al pequeño :

Que estás haciendo ? "

El niño respondió dulcemente:

- “ Ah, estoy haciendo un platón para tí y otro para mamá para que coman, cuando yo sea grande."

El menor de cuatro años de edad sonrió y siguió con su tarea. Aquellas palabras tuvieron un impacto tan grande en los papás que ellos enmudecieron. Entonces lágrimas comenzaron a escurrir de sus ojos.

Aún cuando nadie habló nada, ambos sabían lo que debían hacer. Aquella noche el papá tomó al abuelo de las manos y gentilmente le condujo a la mesa de la familia.

De ahí en adelante y hasta el final de sus días él comió todas las comidas con la familia. Y por alguna razón, el marido y su esposa no se molestaban mas cuando un cubierto caía, o leche era derramada sobre el mantel de la mesa.

sábado, 5 de septiembre de 2009

Ahora o Nunca

Han visto esta película de Morgan Freeman y Jack Nicholson, en donde los dos son desahuciados por cáncer y se plantean la pregunta ¿que es lo que harías antes de morir?
De ahí surge una trama divertida e interesante; divertida por las situaciones extremas que viven para cumplir sus sueños, e interesante por el mensaje final. ¿cuál es la verdadera realización personal del hombre? ¿cuándo un ser humano se siente satisfecho de la vida? Desde siempre, la búsqueda del sentido de la vida ha sido una pregunta universal y cada ser humano deberá dar su respuesta, única, personal, intransferible; y al mismo tiempo universal, social, integradora. Yo mismo me he pregunta muchas veces qué haría se me quedase poco tiempo de vida. Trataría de divertirme al máximo en fiestas, mujeres y tragos, aprovechar la vida, es caso una respuesta refleja (creo que más en los varones). También que viajaría por todo el mundo para conocer las maravillas, Grecia, Roma, Egipto, Holanda, Francia, Cuzco, Bora Bora, etc. Disfrutar de placeres únicos, como los atardeceres, un buen vino, la comida peruana, buenas charlas y grandes silencios, conocer a Facundo Cabral, cantar con los amigos, besar una vez más a mi esposa... Pasar más tiempo con la familia y los amigos. Dejar todas las cosas arregladas para mi muerte, volverme una persona sumamente religiosa (por si acaso), o también no hacer nada diferente, continuar la vida como siempre, trabajo, casa, amigos, compromisos, t.v. etc. Para que pensar en el tema. No considero una opción el romper en llanto y crear una novela de televisa, y no lo digo por la idea del macho que nunca llora, sino porque no me gusta el drama y personalmente considero al igual que Pablo que la muerte es una ganancia. Dejo la pregunta ¿qué harías si te enteras que dentro de poco vas a morir?